sábado, 31 de octubre de 2009

¿Estudias o trabajas?

En el camión rumbo a "La Fonda Garufa"...
Qué horror, qué nervios... Ni siquiera pude dormir. Ojalá que le guste cómo me veo. Tengo un dolor de stómago impresionante, a ver cómo le hago para que acabarme lo que me sirvan, me choca dejar la comida... Voy a pedir algo que no sea muy abundante...
Puta madre ya son las 4:30, quedamos a las 4 y apenas vamos en Galerías Insurgentes ¿le llamaré? Buen punto... no tengo su teléfono!!
Órale chofer, que no ve que tengo prisa... Está viendo y no ve... Y yo con estos tacones, qué incomodo es esto de andar con tacones, en el camión, con una mochila que pesa horrores, un calor de la chingada y llegar tarde a mi cita del año...
¡¡Pinche tráfico!! Le hubiera dicho que nos viéramos en un punto medio, ni perro...
¡¡Clásico!! Justo cuando uno tiene prisa es cuando el pinche camión trda más en pasar, viene super lento, hay un buen de tráfico, hace calor, te duele la panza, tu mochila pesa horrores, no hay un cabrón que te ceda el lugar y sientes clarito como te escurren las gotas de sudor entre las bubis... Help!!
...
Me ve a lo lejos. Cuando me acerco se para, me da un beso en la mejilla y me acerca la silla...
-Ho ho hola.
-¡Hola! ¡Qué bueno que llegaste! Pensé que te habías arrepentido.
-No, no, cómo crees. Es que me tocó un tráfico (de la chingada)...
-Sí, sí, me imagino. Ya me iba a ir.
-Perdón, pero es que la verdad fue un (desmadre) relajo . Como tengo que tomar el camión que se viene por todo Insurgentes, ya te has de imaginar... Y luego, tuve que caminar de Insurgentes para acá y ñl verdad si está retirada, y como traigo tacones (y un pinche dolor de patas, que mejor ni te platico porque no es un tema muyt romántico que digamos).
-No te preocupes, qué bueno que estás aquí. Me da gusto verte.
-Gracias. A mí también.
-¿Qué quieres de tomar?
-Una naranjada con agua mineral.
...
-¿Qué vas a pedir?
-Jugo d carne, medio pollo Antonio (no mames Carmen, como medio pollo, y eso queibas a comer algo ligerito...) y una ensalada.
-¡Vaya que tienes hambre! Me parece perfecto.
-Un poquito (cuando estoy nervosa me quiero tragar el mundo).
-¿Quieres una copa de vino?
-(¡¿Vinooooo!? Cómo crees, casi no tomo y no quiero dar espectáculos. Además ni modo que llegue con aliento alcohólico a mi casa). Sí, claro.
-¿Cuál quieres?
-El vinop blanco de la casa me encanta (Eso qué güey, ni al caso... Atente a las consecuencias).
-¿Y qué tal va la escuela?
-Muy bien, me gustan los idiomas y me llevo muy bien con mis compañeros. Somos 17 mujeres y un hombre, y el pobre viene de una escuela de puros hombres... Bendito entre las mujeres.
-Conozco tu escuela porque ahí estudió Psicología Vanesa, mi hija, pero no se ha recibido.
-¿A poco?
-Sí. Ahora vive en España. Pero yo espero que se titule, ya le dije que es importantísimo.
-¿Solo tienes una hija?
-No, también tengo un hijo, René. Él es el mayor.
-Ah
Dos horas después de hablar y hablar se oferció a llevarme a mi casa y... (CONTINUARÁ)

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