domingo, 25 de octubre de 2009

Viva el amor

Hoy es el cumpleaños del Dr. Espinosa, amigo y socio de mi papá. Así que obviamente la presencia de la familia es necesaria. En general no me molesta salir con mis papás, pero a veces es de hueva porque los acompaño a lugares en donde hay pura gente de su medio y yo me siento completamente fuera de lugar, pero bueno...
Me hubiera gustado invitar a alguien para no aburrirme tanto pero ya no me apliqué. Además mi hermana vino de Querétaro con su novio, así que yo creo que esta vez no me aburriré tanto, al menos tendré con quién platicar.
La fiesta es en casa del doctor Espinosa. Tiene una casa muy grande al sur de la ciudad, en San Pedro Mártir. Para los que no sepan dónde es eso, les voy a dar una pista... ¿Conocen Cabeza de Juárez?... Pues hasta las nalgas, jajaja. O lo que es igual allá donde el aire da la vuelta.
Generalmente sus fiestas se ponen bien, hay buen ambiente, buena comida, música, muchos invitados y lo que sea de cada quien su esposa y sus hijas son buenas anfitrionas.
Y aquí vamos.
-Carmelita, buenas tardes, qué bueno que veniste. Tanto tiempo sin verte.
-Si, verdad.
-¿Y tu hermana?
-Ahí viene, con su novio.
-Ah si, ya los vi. ¿Y tus papás?
-Ahorita vienen, están bajando unas cosas del coche.
...
-Pasen, pasen.
-Gracias.
Dios, así o más gente. Y de dónde salieron tantos chamacos, con lo que me encanta estar comiendo mientras oigo como se medio matan los escuincles... Ojalá que estén en un espacio aparte porque si no van a acabar con mi paciencia. Oooorale con las mesas, ¿y la quinceañera? Las mesas son una mezcla de fiesta de XV años, por el número de gente y de comedor empresarial, por lo largas... Clásico que para ver a alguien, te tienes que parar porque las cabecitas de todos tan seguidas como cerillos no te dejan ver muy bien.
-Pásenle, ahí están sus lugares.
Chale, ¿con quién nos sentaron? Sólo Dios los conoce, lo bueno es que estoy con mi hermana y su novio, para amenizarnos la tarde mútuamente porque esto pinta para estar de hueva.
...
Qué buen grupo, les dije que los Espinosa siempre contratan buena música...
La comida no se ve mal. Lo de siempre... Taquiza.
-Si gustan pasar a servirse, antes de que se enfríe.
Ya se han de imaginar esas ollas que invitan al pecado de la gula, y que lo obligan a uno a pararse una y otra y otra vez, esperando tener el estómago suficiente para probar esto y aquello y lo otro y lo de más allá, y ya entrados en gastos, a terminar probando el guisado de mi hermana, y luego el de mi cuñado y viceversa... Y ya que vas por ahí, te encargo un poquito de frijolitos, de nopalitos, de carne deshebrada, de chicharrón en salsa verde, de papas con chorizo, de tinga... No, mole no porque no me gusta, no me vaya a caer pesado y luego no pueda dormir... Y pues ya que estamos en estas pues una palomita no me caería nada mal, digo no se me vayan a atorar los tacos en el cogote, como diría mi abue...
Qué buenos tacos o qué hambre tan cañona traíamos, cualquiera de las dos.
Y ahora... a... a... Pues a viborear, que para eso se hicieron las reuniones, y cuando uno no llEva paeja, es la diversión más sana y discreta que uno puede tener.
"Qué onda con el vestido de esa chava, pobre no ha de tener un espejo en su casa", "órale güey, déjala respirar, si quieres ahorita hacemos una vaquita entre todos y te pagamos el hotel", "señora en lugar de estar echando lavadero, mejor vaya a cuidar a sus niños que ya se les vieron la ganas de andarse trepando a los árboles", "cómo toma ese doctor, seguro al rato va a empezar a hacer sus desfiguros, clásico", "mesero, le encargo otra paloma con poco hielo (tengo los dientes muy sensibles)", "qué onda muchachos a qué hora se van a parar a bailar, no dejen que se desperdicie la música"...
Si una vez dije que te amaba no sé lo que pensé estaba loca...
Y ahora qué... qué... qué... qué... qué veo... corrección, a quién veo??!!! Pero si es el Lic. Miranda, pero no viene solo... pos ¿con quién viene?
Lic. Miranda, yuju, yuju, por acá, míreme, míreme, voltee la mirada, por acá ya me vió. Chin!! Pos como carajos me va a ver si adelante de mi hay 15 pinches cabecitas que me tapan y obvio este güey no me va a ver, ¿qué hago, qué hago? Ya sé!!! Voy a inclinar mi silla hacia atrás, así a huevo me tiene que ver, yo digo ¿no?...
(Lo saludo con la mano, intenté hacerlo lo más discretamente posible, espero que no haya notado mi evidente emoción por volvernos a ver después de tanto tiempo, ¿se acordará de mí?)
-Licenciado, buenas tardes.
-Hola, qué tal.
-Qué gusto verlo.
-Igualmente.
-Cómo que se le hizo algo tarde, ¿no?
-Sí, es que venimos de otro compromiso. Vengo con Zuriel, el hijo de un amigo muy querido de Costa Rica y Lena, mi dentista.
-Ah.
-Yo vengo con mi familia.
-Qué tal, buenas tardes, povecho a todos. Bueno, pues nosotros vamos a comer. Al rato nos vemos.
-Ok.
Eso es todo!! Dios, cómo me veo, espero que bien. Voy al baño a darme una manita de gato, no vaya a ser que me saque a bailar y yo en mis fachas, qué oso, se acordará bien de mí, ojalá...
Ahora quién, si no soy yo, me miro y lloro en el espejo y me siento estúpido...
Voltea a verme, ándale, voltea, voltea, que no ves que esa canción me gusta, voltea para que me saques a bailar, digo no pensarás que voy a sacarte yo, o sí...
(Justo en ese momento voltea, nuestras miradas se cruzan y él me hace una señal para invitarme a bailar...)
Yo ni tarda ni perezoza asiento con la cabeza.
Él se para de la silla, se dirige hacia mí, pero justo delante de mí, estaba la hija del Dr. Espinosa, que también se para en señal de que iban a bailar juntos... pero no, él se siguió de largo y me sacó a mí!!!
A huevo!! Eso es todo. Tranquila, tranquila, no la vayas a cagar. Que no se note la emoción. Disimula. Güey, no tartamudees, tú normal, como si nada. Ya sé, ya sé, que sientes que el corazón se te va a salir, pero tú tranquila...
-¡Qué gusto verte!
-Igual, la verdad no pensé que fuera a encontrarte aquí.
-Sí, siempre me invitan a los cumpleaños de Jorge. Lo conozco desde hace muchos años, soy muy amigo de la familia.
-¿No me digas?
-Sí, tenemos como 25 años de conocernos.
-Órale.
-¿Cómo te ha ido?
-Bien, estudiando.
-¿Estás en la UIC, verdad?
-Sí.
-Yo viví en los condominios que están a un lado, en el Residencial Ritz.
-Ah sí, sí los he visto.
-¿Estudias traducción verdad?
-Ajá.
-Oye, pues que bueno saberlo. Lo que pasa es que por mi trabajo luego necesito que me ayuden con traducciones de algunos documentos o demandas de inglés a español, y no conozca a NADIE que lo haga ¿tú puedes?
-Sí, claro.
-Oye, pues dame tu teléfono, ¿no? Así cuando tenga algo, yo te llamo.
-Va, a ver apunta.
-No, pero cómo crees que lo voy a anotar enfrente de todos, imagínate qué van a pensar, además somos los únicos en la pista...
-Otra vez, jajaja. Mmmmm, pues...
-Mira, tú dímelo. Yo me lo aprendo de memoria.
-¿Pero para qué te lo doy? Si ni me vas a llamar.
-¿Por qué dices eso?
-Pues porque los hombres siempre piden el teléfono de una chava, pero nunca le llaman.
-No, pero yo sí te voy a llamar.
-¿En serio?
-Sí.
-Bueno, te lo voy a dar pero con una condición.
-¿Cuál?
-Que cuando te despidas de mí me susurres al oído mi número.
-Ok.
Y el grupo tocó y toco, y la gente bailó y bailó y el tiempo pasó y pasó y los invitados se empezaron a ir. Al final los pocos que quedábamos, hicimos un semicírculo para convivir mejor y más de cerca. Pero el frío ya se sintió muy fuerte y mis papás ya estaban cansados.
-Ya nos vamos, despídanse.
Por fin, estoy cansadísima.
-Buenas noches, buenas noches, gracias por todo, me divertí mucho, bla bla bla.
...
-Buenas noches, Licenciado (¿cuál es mi número?).
-Buenas noches, que descanses (xxxxx).
-Gracias, igualmente (Guau, muy bien!! ¿Me vas a llamar?).
-Gracias (sí, ya quedamos).
Adios, adios.
Guauuuuuu!!! Adoro esa sensación del revoloteo en la panza, el sudor de las manos, la risa nerviosa, el correr de la adrenalina por todo el cuerpo. Es lo máximo.

1 comentario:

  1. No se si el René que refieren eres tú, lo que relata esta chica es maravilloso, casí un cuento de hadas para ambos, no tiene nada de malo el amor entre personas de distintas edades, sólo que es poco frecuente y por eso encuentra oposición e incomprensión, pero si nos ponemos a examinar esa oposición e incomprensión, no es distinta a la que se da en contra de otros amores, la historia y la literatura está llena de amores no aceptador por los demás, no por los que se aman que es lo único que importa y a los únicos que les importa, basta recordar a Romeo y Julieta, a Abelardo y Eloísa, a Tristan e Isolda y tantos, tantos, tantos que la lista sería infinita, pero también hay que recordar amores trinufantes y sobre todo reales como el de Charlie Chaplin y Oona O'Neil, Pablo Casals y Martha Najera, etc., en fin seas tú o no lo seas, ese amor merece la pena ser vivido. Adelante.
    Saludos.

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