Se acercaba fin de año, y mis papás, mi hermana y yo celebramos con los empleados del laboratorio. Finalmente el día llegó y como lo marca la tradición, mis papás y yo asisitimos al laboratorio de su socio para acompañarlo en el festejo que él organiza cada año para sus trabajadores.
Si hablamos de fechas, podemos decir que todo ocurrió en el 2000.
La fiesta fue en el patio de la casa, adaptada al negocio, y por la época del año, se podrán imaginar que el frío era muy fuerte.
Yo no me sentía muy atraída por la idea de compartir una velada sola, o sea sin pareja, acompañando a mis papás, más por compromiso social que por gusto.
Dadas las circunstancias, no tenía muchas opciones, así que fuí.
Las fiestas de fin de año, seducen a los empleados con la cena, la convivencia, los arreglos ad hoc a la ocasión, y sobretodo las rifas de regalos antecedidas por un emotivo speech del director general, acompañado de pensamientos de sus leales empleados como: "Ojalá que este año si me gane algo", "Los regalos que dieron el año pasado ni estuvieron tan buenos, a ver si este año el jefe se luce", "Después de la rifa, me voy en chinga, ya es muy tarde y tengo que pasar por los niños a casa de mi mamá", "Qué onda con la corbata del jefe", "Quedó padre la decoración este año", "Qué mala estuvo la cena", "Ojalá que toquen la canción que me gusta para sacar a bailar a las de Recursos Humanos, ellas son buenas para bailar", "Ya córtale mi chavo, no ves que el frío está cañón", "A ver sim ora sí me ligo a Rosita. Bien que sabe q me encanta y na mas se pone sus moños".
Y se hizo la rifa.
Y los que ganaron disimulaban su emoción tras un simple "gracias", mientras sus compañeros aplaudían frenéticamente, unos porque no ganaron, otros esperando que el siguiente papelito sacado por la "mano santa" tuviera su nombre, otros para que el numerito terminara y llegara la hora del baile y otros para poderse ir a su casa con la tranquilidad de que no se perdieron d ningún premio por su ausencia de último momento.
Y se hizo la fiesta.
Y se hizo el baile.
Y yo... yo me hacía güey, escuchando la música y siguiendo con mis pies el ritmo cadencioso de las canciones. Y yo como el chinito: milando, milando. Volteando de un lugar a otro con la seguridad de que nadie sacaría a bailar a la hija del socio del dueño, porque sería muy mal visto.
Ni modo, a esperar, a ver, a tomar una copita y otra copita y otra copita, a contemplar las luces, los pasos versallescos de los bailarines de la noche, los compases de la música... Hasta que, qué veo, es mi papá, y viene hacia mí, y no viene solo, pues ¿con quién viene? Qué oso, a qué viene, Dios no se le vaya a ocurrir alguna idea brillante...
-"Kitty, él es el Lic. Miranda, es un excelente bailarín. A mi hija le encanta bailar y es muy buena, tiene buen ritmo. ¿Por qué no bailan juntos?"
Quééééé!!! Qué oso, cómo se le ocurre... Guau, qué guapo!!! Ojalá que me saque a bailar... pero oh por Dios, qué oso, cómo se le ocurre a mi papá conseguirme pareja, que de plano mi cara evidencia mi aburrimiento... Y si bailará bien o fue puro choro... Ya veremos.
Qué suene la tumba, qué suene el trombón...
-¿Bailamos?
-Mmmm, si. (Por qué te tardaste tanto, que no ves mi cara de aburrimiento)
-¿Y cómo te llamas? ¿Qué estudias? ¿En dónde? Ah ¿En qué semestre vas? bla bla bla
Diossssssss, qué pena, nadie más en la pista, solo él y yo, y las miradas de todos siguiéndonos en cada paso, en cada vuelta, en cada roce, en cada mirada, en cada respiro, en cada temblor... Y siguió otra canción y otra y otra y otra y otra.
Y se acabaron las canciones.
Y empezó el nervio, el mariposeo en la panza, el "no me sueltes, vamos a bailar la que sigue", "cómo me dijiste que te llamabas?", el sudor frío, el no saber hacia dónde caminar, qué hacer, qué decir, olvidar hasta la hora, el lugar, la fiesta, la gente, mis papás!!!... Chin! Para qué los invoqué, ahí viene mi mamá:
-"Despídete Carmen María (solo me llama así cuando está enojada), ya es hora de irnos."
-Si mamá ahorita.
-Ahorita es ahorita.
-Ok
-Hasta luego Licenciado, mucho gusto.
-Hasta luego, que te vaya bien. Buenas noches, señora.
-Buenas noches.
Y no nos volvimos a ver hasta un año después.
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ESTOOOO es lo que quería leer en tu blog: la vivencia, tu relato sobre qué es lo que pasó, las sensaciones, los motivos, porque yo creo que lo que la mayoria de los que visitan tu blog piensan es ¿por qué esta chava termina enamorada de un hombre mayor "en el mismo sentido y de la manera contraria" lol.
ResponderEliminarEn esta entrega de tu blog me sentí como si me estuvieras platicando entre carcajadas y "choco milks" tus cosas, dejando de lado la propiedad y la impersonalidad de las entradas anteriores.
Pero lo que me ENCANTOOOOOOO!! tú papá los obligó casi casi ya no digas nada más a conocerse sino A BAILAAAAR!!
Mentira, lo que me encantó es tu historia, me tuviste con el corazón latiendo, por que no lo habías contado antes?
Tu mejor entrada hasta ahora.
PD. hoy prendí la tele y al pasar el zapping por antena 3 vi ese programa, por eso te pasé el enlace, no vi los comentarios negativos pero la verdad es que vi al tal Bruno y no le encontré NADA de negativo y de inmediato te mandé el link. Las fotos están bonitas, este blog se está poniendo mejor.
Estoy emocionada porque ya si que empieza la trama, la accion, tu historia.
ResponderEliminarNo podria estar mas de acuerdo contigo con relacion al tema de hoy. El amor a primera vista deja una sensacion tan agradable, que no sabes si quieres repetirla o mantenerla.
Hoy estubo muy bueno.